MEDITACIONES

Reflexión 16 de Noviembre

 Ya comenzamos la segunda mitad del Mes de los Difuntos.
Con este motivo, queridos Hermanos de la Casa de la Madre y Guía, quiero ofreceros un pensamiento: 'se muere como se ha vivido, y se sigue viviendo como se ha muerto'.
Lo que quiere decir que la muerte es un simple tránsito, y que después se ha de continuar conforme a lo que se haya construido aquí; con Dios, si en Él se ha hecho la jornada terrenal, o sin Él, quien se haya empeñado en ignorarle, cuando no, despreciarle.
Meditemos la Palabra de Dios que hoy nos ofrece la Iglesia en el Santo Evangelio de la Misa: Lc 19,11-28.
Y, por favor, no huyamos del que es el CAMINO, la VERDAD y la VIDA, ignorando su Palabra, al no acogerla y meditarla.

Reflexión 15 de Noviembre

 Queridos Hermanos de la Casa de la Madre y Guía.
Seguimos avanzando hacia el final del Año Litúrgico. Os invito a meditar las lecturas de la Misa de hoy, particularmente la del Apocalipsis, cap. 3, que en los versículos 15 y 16, dice: "Conozco tu manera de obrar, y no eres frío ni caliente.
Ojalá fueras frío o caliente, pero como estás tibio y no eres frío ni caliente,  voy a escupirte (vomitarte) de mi boca".
Duro texto que nos pone ante un serio interrogante: Cómo soy yo? Cuál es mi estado espiritual?
Caliente? Frío? Tibio?
Apremia, Hermanos, a vivir el catolicismo serio y responsable que venimos recordando estos días, que nos permita, además, discernir entre las cosas que andan por ahí, lo que es verdaderamente bueno y lo que no es o está dentro de la doctrina católica.
No dudes en buscar la sólida doctrina que la Iglesia pone a tu alcance en el Catecismo de la Iglesia Católica.
Si no lo tienes, aparte de poder comprarlo, en la web del Vaticano encuentras el texto completo.
Feliz día.

Reflexión 14 de Noviembre

 Queridos Hermanos de la Casa de la Madre y Guía.
Ya hoy, en la primera lectura de la Misa, la Iglesia nos muestra, a través del Apocalipsis, cómo vamos enfilando el final del Año Litúrgico, y con él nos avisa de cómo nuestra vida está en tránsito hacia la Vida Eterna, donde llamados a vivir eternamente con Dios en el Cielo, podemos errar el camino de forma de que no lleguemos a nuestro destino natural que es el Cielo.
Para que podamos hacer esta jornada terrenal en el Amor de Dios, recuerda lo que prometiste en tu Bautismo y cúmplelo: "Renuncio a Satanás a sus seducciones, a....., y prometo seguir siempre y fielmente a Jesucristo", y busca seguir SOLO la sana doctrina de la Iglesia Católica.
Dónde la encuentro?, preguntará alguno.
En el Catecismo de la Iglesia Católica.